La intoxicación por plomo en las aves acuáticas ha llevado a diversos países europeos y del resto del mundo a prohibir el uso de munición de plomo para cazar en zonas húmedas.

Acúmulo de munición en un campo de tiro en Tenerife.
Recientemente, SEO/BirdLife ha publicado un estudio sobre el plumbismo en aves terrestres de España. Actualmente existen evidencias, según esta prestigiosa ONG conservacionista, de que esta patología, asociada a la actividad cinegética, afecta especialmente a las aves rapaces y a algunas especies de granívoras como galliformes y palomas. Además, se recopila la información existente sobre la exposición en los humanos por el consumo de carne de animales abatidos con munición de plomo, así como en carnívoros salvajes que hayan ingerido también esa carne.
La ingestión de perdigones de plomo dispersos por el monte ha sido detectada en cuatro especies de aves granívoras en España. En tres de ellas (perdiz roja, perdiz moruna y paloma torcaz), las concentraciones detectadas en hígado llegan a ser hasta letales en algunos individuos. En estudios experimentales y de campo en perdiz roja, se han observado también efectos negativos en el tamaño de puesta, calidad espermática, respuesta inmune, mineralización del hueso, coloración de tegumentos y defensas antioxidantes.
El uso de perdigón en la caza menor y balas de plomo en la mayor es la principal causa de intoxicación por plomo en aves rapaces. La ingestión de perdigones de plomo o niveles elevados de plomo en tejidos han sido detectados en 20 de estas especies en España. Los efectos subletales observados en las rapaces expuestas a niveles elevados de plomo por esta causa en España son una disminución de determinadas enzimas, alteraciones en los niveles plasmáticos de fósforo, mineralización del hueso y estrés oxidativo.
La munición con plomo y el guirre en Canarias

El guirre, el alimoche endémico de las Islas, estuvo al borde de la extinción a finales del siglo XX, cuando llegaron a contabilizarse poco más de 20 territorios ocupados y un total de 100 ejemplares. En aquel momento, se detectó que el plomo cinegético era una seria amenaza para la relicta población de guirres. Llegó a comprobarse incluso que la acumulación de plomo en los huesos en sustitución del calcio reducía su mineralización haciéndolos más frágiles. Según los expertos del Instituto de Investigación de Recursos Cinegéticos (IREC): “El plomo puede provocar desde la muerte del individuo, a dosis elevadas, a graves problemas reproductivos, como infertilidad o menor supervivencia de los pollos, dado que puede ser transferido por las hembras al huevo”.
El Plan de recuperación del guirre, publicado en 2006, ya consideraba el plumbismo entre los factores de amenaza. En ese momento, el 11% de los guirres analizados mostraba niveles de plomo en la sangre considerados como intoxicación subclínica. El origen de esta contaminación se atribuyó a la ingestión de perdigones consumidos junto con las piezas cinegéticas (conejo, perdiz y paloma) no recuperadas por los cazadores.
Según un estudio recientemente publicado en la prestigiosa revista Environmental Research, la prohibición de la caza de conejo con escopeta y con perdigones de plomo desde 2010 en Fuerteventura ha posibilitado que los niveles de este peligroso metal se reduzcan en la sangre del guirre. Sin embargo, otras especies continúan siendo cazadas con escopeta y munición de plomo: palomas, perdices y ardillas. Estas presas también forman parte de la dieta del guirre, por lo que suponen la principal fuente de incorporación de este metal cuando no son recuperadas, en una isla que, a día de hoy, carece de industria pesada o de otras virtuales fuentes de contaminación.
Riesgos para el ser humano
La munición de plomo es también una fuente significativa de plomo en la carne de caza destinada al consumo humano, haciendo que en un porcentaje elevado (alrededor del 50%) las piezas de caza menor y alimentos procesados con carne de caza mayor superen los niveles máximos de plomo establecidos por la UE para carne. Estudios llevados a cabo en diversos países han detectado una relación entre la frecuencia del consumo de carne de caza abatida con munición de plomo y la concentración de plomo en sangre en humanos. Asimismo, se ha comprobado que, pese a retirar los perdigones, el plomo transferido a la carne supone igualmente un riesgo para los consumidores.
La exposición a pequeñas dosis de plomo de forma repetida causa toxicidad crónica, produciendo daño en el sistema nervioso, los riñones, huesos, sistema cardiovascular e inmunológico, y también puede causar infertilidad. Los niveles de plomo en sangre son más elevados en población que consume animales de caza abatidos con esta munición que la población que no consume carne de caza, y las concentraciones también se relacionan con la cantidad consumida de esta carne. La ingesta de plomo como consecuencia del consumo de carne de caza, basado en datos obtenidos en encuestas, sería significativamente mayor entre los cazadores que en los no cazadores.
¿Hay alternativas al perdigón de plomo?
Actualmente se comercializan balas y cartuchos de bismuto, tungsteno y acero como sustitutos del plomo. Tanto el bismuto como el tungsteno tienen comportamientos muy similares al plomo, pero es el acero el que ofrece la opción más económica.
¿Qué se debería hacer en Canarias?
Es previsible que el uso de perdigones de plomo sea prohibido, tarde o temprano, en España y en el conjunto de la Unión Europea. En tanto llega ese momento, se pueden tomar algunas medidas:
- Informar, prioritariamente a las personas cazadoras, sobre las repercusiones ambientales del uso de la munición con plomo y de los riesgos del consumo de carne de animales abatidos con ella.
- Fomentar el uso voluntario de la munición sin plomo, sobre todo en el área de distribución del guirre (Fuerteventura y Lanzarote).
- Establecer la obligación de utilizar munición sin plomo en las actuaciones de control de fauna exótica y ganado asilvestrado promovidas por las administraciones públicas, independientemente de que se realicen dentro o fuera de espacios naturales protegidos.
Bibliografía
Gangoso, L., Mateo, R., Santamaría-Cervantes, C., García-Alfonso, M., Gimeno-Castellano, C., Arrondo, E., Serrano, D., van Overveld, T., de la Riva, M., Cabrera, M., Donázar, J.A. 2024. Blood lead levels in an endangered vulture decline following changes in hunting activity. Environmental Research 252 (Part 1), 118712.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935124006169?via%3Dihub
Mateo, R. y Dulsat-Masvidal, M. (2023). El plumbismo en aves terrestres en España: La contaminación por la munición de plomo más allá de las zonas húmedas. SEO/BirdLife, Madrid.